martes, 31 de marzo de 2009

El Estado de Israel

Para que ocurra la creación de un Estado, siempre deben haber interesados.
¿Interesados en qué? Puede haberlos en lo económico, social, político, etc.

Sin embargo, llama la atención cuando el móvil que impulsa a los hombres a crear un Estado es el aspecto religioso.

Israel siempre fue un pueblo. Víctima o no de las discriminaciones mundiales, siempre fue un pueblo en busca de su tierra. Aquella prometida por el Dios en el que creen, sin embargo, nunca prometida por hombres.

Es entonces cuando a los hombres les nace la siguiente pregunta: ¿Tenemos la obligación de entregar algo que nunca hemos prometido?

Eso fue lo que ocurrió antes de 1947, entre Francia e Inglaterra. Sentíanse dueños de una tierra de la cual un pequeño grupo de personas reclamaban soberanía, sin embargo los acuerdos no los consideraban.

------


Claro que puede, e Israel lo ha demostrado. Y es más: puede desear tener un lugar físico donde su gente pueda tener ordenamiento jurídico, población y seguridad, calidad de vida. En definitiva un Estado como el que poseen en la actualidad y que defienden a punta de uñas, palos y cañones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario